Cada familia empresaria es única. Pero todas comparten algo: su mayor fortaleza puede convertirse también en su mayor riesgo. Conflictos internos, sucesiones mal planificadas, falta de estructura. Trabajamos contigo para que tu empresa familiar dure más que sus fundadores.
¿Buscas asegurar la continuidad y estabilidad de tu empresa familiar?
Te ayudamos a gestionar la evolución de tu empresa familiar con una estrategia enfocada en la continuidad, el equilibrio y la rentabilidad.
Sólo el 30% de las empresas familiares sobrevive a la segunda generación. Y apenas un 12% llega a la tercera. No es por falta de negocio: es por falta de estructura para gestionar a la vez la empresa y la familia que la sostiene.
En Arxon llevamos 20 años trabajando con familias empresarias gallegas. Hemos visto lo que funciona y lo que no. Y sabemos que el problema casi nunca está en el balance: está en la conversación que no se mantiene a tiempo.
Cada familia empresaria es única. Pero todas comparten algo: su mayor fortaleza puede convertirse también en su mayor riesgo. Conflictos internos, sucesiones mal planificadas, falta de estructura. Trabajamos contigo para que tu empresa familiar dure más que sus fundadores.
El protocolo familiar es el documento que regula la relación entre la familia propietaria y la empresa.
Define quién puede entrar a trabajar, en qué condiciones, cómo se reparten los dividendos, cómo se transmiten las acciones, qué pasa en caso de divorcio o fallecimiento, y qué órganos tienen capacidad de decisión.
No es un trámite ni un documento estándar. Cada familia tiene su historia y sus equilibrios. Nuestro trabajo es ayudarte a tomar las decisiones difíciles antes de que las circunstancias las tomen por ti.
El relevo generacional es el proceso por el que la propiedad y la dirección de una empresa familiar pasan de una generación a la siguiente. Es uno de los momentos más delicados del ciclo de vida de una empresa familiar y se prepara con años de antelación, no con meses.
Trabajamos cuatro planos a la vez: el financiero (cómo se valora y se transmite la propiedad), el fiscal (cómo se minimiza el impacto sin asumir riesgos), el operativo (cómo se traspasa el conocimiento) y el emocional (cómo se gestionan las expectativas de cada miembro de la familia).
Un protocolo familiar es un acuerdo escrito entre los miembros de una familia empresaria que regula sus relaciones con la empresa. Define normas sobre incorporación de familiares a la empresa, transmisión de acciones, reparto de dividendos, órganos de gobierno y resolución de conflictos.
Lo ideal es redactarlo cuando todavía no hay conflicto: en la primera generación cuando los hijos empiezan a incorporarse, o en la transición de la primera a la segunda generación. Esperar a tener un problema concreto encima de la mesa complica enormemente el consenso.